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Categoría: Medios de incomunicación de masas

Sionismo: geopolítica a la ofensiva

Publicada el 07/02/2020 por ulises

por Luis E. Sabini Fernández – 

Pocas veces queda tan patente la geopolítica sionista y su alcance mundial como en el operativo iniciado a mediados de la década que acaba, de convertir la crítica al Estado de Israel en antisemitismo.

La política de acoso a los palestinos para sacárselos de encima como problema generó un proceso de brutalización que se ha concentrado, aunque no ha sido su único objetivo, en la Franja de Gaza.

Los palestinos votaron “mal” según el democratómetro interesado y sesgado del eje EE.UU.-Israel, en una de las escasas instancias democráticas que tuvieron, en 2006. La población reveló que su dirección política “tradicional”, recostada por décadas al campo socialista, no era mayoría y que una red religiosa, el Hamas, contaba con mayor simpatía.

Los poderes mundiales no aceptaron tamaño resultado mediante el cómodo expediente israelí de encarcelar a decenas de candidatos ya elegidos. Porque los palestinos religiosos eran más críticos y menos proclives a conciliar con la ocupación israelí que los laicos de Al Fatah, con una dirección “ablandada” o entregada.  Y Hamas fue puesto fuera de la ley israelí que es la que rige en toda Palestina.

Por la misma época, en rigor un año antes  −otra expresión de la tonicidad palestina− surgió una red no violenta; el BDS, Boicot, Desinversión, Sanciones contra el Estado de Israel y su política de abuso, atropellos y crueldad. Un esfuerzo para obtener el repudio de “la opinión pública internacional” contra los atropellos del Estado de Israel.

El Estado de Israel pudo proseguir contra Hamas y otras organizaciones de resistencia armada (aunque de mínima significación militar) una política represiva tradicional. Facilitada por la enorme diferencia de capacidad operativa de Israel.

Israel además, a esa altura, contaba con el apoyo de una organización palestina, instrumentada, financiada y entrenada militarmente por ellos mismos, basada en la ANP (Autoridad Nacional Palestina), para quebrar la resistencia de la población palestina.

Aquel desconocimiento de la realidad democrático-electoral tuvo como corolario, una política de castigo, aislamiento, bloqueo y finalmente ataques militares contra población civil en la Franja de Gaza como si se tratara de ejércitos (porque allí, precisamente, Hamas pudo, mediante un nuevo golpe de mano, recuperar el gobierno que le había sido arrebatado con el desconocimiento del resultado electoral). Abuso reiterado a lo largo de los años, en 2008, 2012, 2014 y culminado con una política de asesinatos selectivos y tendal de heridos ante las Marchas por la Tierra,  pacíficas, sin armas ni piedras, de los aciagos viernes iniciados el 30 de marzo de 2018.

Ante el BDS, la estrategia tuvo que ser, al menos ligeramente, otra, ante una red no violenta que se ha ido extendiendo; no comprar productos israelíes, no asistir a conciertos de israelíes, no acompañar sus jippos y certámenes de alcance mundial, no colaborar en actividades universitarias con israelíes y sus universidades.

El BDS ha calado hondo en algunos países, como Noruega, Sudáfrica, España, en campus universitarios de EE.UU. que no es poca cosa, en algunas actividades en otros países como Suecia, Inglaterra, Alemania, Malasia o Italia y con brotes, menores, en países latinoamericanos, como Chile o Argentina (no dispongo del listado completo de países con BDS en actividad).

Para enfrentar entonces este tipo de resistencia y condena a la actuación israelí, desde Israel y sus usinas sionistas se han ido configurando otras estrategias, como, por ejemplo, una muy significativa: la edición de “diccionarios ideológicos” para combatir las críticas con ‘frases y palabras con efecto’ (”Words that work”), junto con un bombardeo mediático sin pausa, con “ejércitos” de trolls.

 

ISRAEL OMNIPRESENTE EN EL MUNDO, OCUPANTE EN PALESTINA

Entretanto, la política principal israelí es “mundializar” el Estado de Israel, hacerlo omnipresente y tratar de convertir el conflicto palestino-israelí en  “cosa del pasado”, aplicando nuevos torniquetes a las ya muy estranguladas ciudades y aldeas palestinas.

Los torniquetes describen de cuerpo entero la representación sionista del mundo: los sionistas, amos. El resto, materia manejable, gobernable. Por ejemplo, cada habitante israelí dispone de por lo menos seis veces más agua que uno palestino.

Una escuela de excelencia (de lo propio) y desprecio (de lo ajeno) que configura a los israelíes desde su más tierna edad.

Y con agravantes. Sigamos con el agua: diferencias abismales de calidad: el agua israelí es potable y segura; el agua a que acceden los palestinos puede ser parcialmente potable pero buena parte está horriblemente contaminada; desde aguas servidas que los israelíes despachan adrede tierra abajo hacia la Franja de Gaza, hasta agua entubada que no puede ser debidamente potabilizada porque unos de los primeros blancos de cada invasión israelí a la Franja de Gaza, por ejemplo, han sido las plantas potabilizadoras. Y en Cisjordania, los tanques de agua. Y esto se repite en todos los órdenes de la vida social; vivienda, cobertura médica, alimentos, comunicaciones, vestimentas, viviendas, estructuras educacionales…

 

Así como cuando Israel se fundó en 1948 y contó con el apoyo de EE.UU. y por su mediación el de varios gobiernos formalmente independientes pero realmente satélites del nuevo protagonista mundial, o cuando el gabinete fascista[1] traslada en 2016 la capital a Jerusalén, rompiendo el estatuto internacional concedido a dicha ciudad por la ONU en 1947, y algunos gobiernos satelitarios se apresuraron a acompañar tamaña violación del status quo internacional, como fue entonces Guatemala,[2] paralelamente, desde que Israel, con su campaña del Holocausto mundializado, con sede en Yad Vashem, también en 2016, declara luchar contra el antisemitismo, es la República Checa el primer estado que acompaña esa definición política lanzada, por  el IHRA.[3]  

Desde entonces, en estos últimos cuatro años, unos quince estados europeos han acogido la definición de antisemitismo del IHRA como si fuera cierta, con lo cual ciudadanos de algunos de tales países arriesgan ser tratados como delincuentes al insistir en la validez de la crítica a Israel.  Como puede ser el caso de una figura pública como Roger Waters, británico, quien brega por ampliar el BDS, como hace público en sus conciertos.[4]

 

LA DEPENDENCIA DE EUROPÀ

Prácticamente media Europa acompaña hoy ese terrible salto mortal de hacer incriticable a Israel so pena de ser tratado como antisemita. Vale la pena dar el listado (sujeto a errores) de los estados plegados. También en 2016, el Reino Unido. En 2017 se sumaron Austria, Bulgaria  y Rumania. A lo largo de 2018: Lituania, Macedonia, Países Bajos, Bélgica, Eslovaquia, y el año pasado Hungría, Moldavia, Francia y Grecia.

Hay alguna imprecisión en las listas presentadas porque Alemania aparece en 2017 y en 2020. Y Escocia en 2017, lo cual estaría de más puesto que el Reino Unido, que la incluye, lo hizo en 2016. Hay también estados extraeuropeos que han adoptado tamaña legislación, pero poquísimos: Israel, por supuesto, y Canadá.

La prensa comenta además, los esfuerzos para persuadir a gobiernos como el español o el uruguayo para que adhieran a esta estrategia o como quiera llamársela.

La resolución de marras explicita que no se trata de invalidar toda crítica a Israel: referida al Estado de Israel en similar calidad que a cualquier otro estado, el IHRA aclara que una crítica sigue siendo permitida, válida. Menos mal.

Vale la pena recorrer  algunos de los “delitos ideológicos” que guían la acción del IHRA:

  • formular acusaciones falsas, deshumanizadas, perversas o estereotipadas sobre los judíos, como tales, o sobre el poder de los judíos como colectivo;
  • referirse a la conspiración judía mundial;
  • al control judío de los medios de comunicación;
  • culpar a los judíos como pueblo o a Israel, como Estado, de inventar o exagerar el Holocausto;
  • acusar a los ciudadanos judíos de ser más leales a Israel, o a las supuestas prioridades de los judíos en todo el mundo, que a los intereses de sus propios países;
  • establecer comparaciones entre la política actual de Israel y la de los nazis;
  • e cosi via. ..

Esta agenda es lo más ahistórica que concebir se pueda. Es el adiós a toda tarea de historiador, que busca hechos, relaciones, significados. Aquí ya está todo cumplimentado. Entonces entramos únicamente a la liturgia y abandonamos todo análisis. Un fideísmo medieval redivivo.

¿Cómo aproximarse a la red de  coincidencias, o diferencias tácticas entre por ejemplo sionismo y nazismo, tan significativos en los primeros años de la década del ’30 (y cómo esas relaciones, cada vez más ásperas, siguieron vigentes casi hasta el fin de dicha década, algo ciertamente escamoteado por todo el sionismo)? Historiadores, periodistas, observadores, afortunadamente también judíos, han investigado y verificado hechos y actos, pactos y acciones, que la historiografía sionista, si mereciera ese nombre, ha escamoteado.

 

HOLOCAUSTO Y LITURGIA

El “Holocausto”, fabricado y puesto a punto por Holllywood y Yad Vashem, merece la siguiente definición del historiador, judío, Norman Finkelstein, hijo de padres sobrevivientes de sendos  campos nazis de concentración: “representación ideológica del holocausto nazi […con] una conexión, si bien tenue, con la realidad […en] su mayor parte inservible; no constituye un tributo al sufrimiento judío sino al engreimiento judío.” [5]   .

La ritualización de lo histórico, que acabamos de ver destrozada por un historiador lúcido y valiente, aparte de intelectualmente penosa y deficiente, es psíquicamente nefanda, otorgando a sus portadores una falsa autoridad moral.

¿Cómo investigar sobre la participación de capitales judíos en la Reserva Federal de EE.UU., por ejemplo?

Este tipo de cuestiones, dentro de la perspectiva israelí no caben de ninguna manera. Porque el gabinete de gobierno está cada vez más formado por soberbios y autoritarios, como Ayelet Shaked, ministra de Justicia que aboga `públicamente por el asesinato de las madres palestinas [sic] porque “paren ofidios que atacan su patria”; o Naftali Bennet, ministro de Deportes, que ha declarado, deportivamente: “He matado a muchos palestinos en mi vida. No hay problema con eso.” 

Pero décadas atrás, había gente capaz de escribir “El Holocausto; un peligro para la nación [israelí]”, artículo de Boaz Evron escrito en 1980,[6] en el cual Evron tomaba distancia de la teoría de la unicidad, la exclusividad del mal del genocidio nazi contra los judíos. Primero, por razones fácticas: porque los nazis persiguieron, afirma, con igual saña a los gitanos, pero también por razones psicológicas y morales: porque convertirse en únicas, exclusivas víctimas genera “reacción paranoica” y “ceguera moral”, por carencias de contextualización y eso, sostiene Evron, judío y sionista, genera “peligro para la nación y “podría llevar a que surgieran ‘actitudes nazis’ dentro de Israel.”[7]

Israel contaba en sus primeros años, junto a todo el fascismo militante y terrorista y los atroces manejos de la mal llamada socialdemocracia liderada por Ben Gurion, con judíos con historia propia, que habían conocido  el nazismo, la persecución, las privaciones.

 

CRISIS DEL ESPÌRITU CRÍTICO

Israel Shahak llegó adolescente y todavía jovencito rompió con el sionismo, advirtiendo sus vetas más ominosas. Avraham Burg, sionista e incluso jerarca del Estado de Israel, llegó a calibrar falencias psíquicas graves en su país. Yehuda Elkana, que con 10 años cayó prisionero en 1944 y fue internado en Auschwitz, cuando cumple 14 años, en 1948, llega a Israel.  En 1988 escribió en Haaretz «La necesidad de olvidar». […] Temía que una imagen de los judíos como víctimas eternas inducida por el Holocausto, impulsara a los israelíes a justificar el comportamiento más cruel para con los palestinos. Al establecer paralelos entre los excesos cometidos por los soldados en los territorios ocupados y lo que ocurrió en Alemania, Elkana manifestaba su preocupación por la posibilidad de que los judíos terminaran imitando la conducta del peor de sus enemigos con lo que estarían concediéndole a Hitler una ‘trágica y paradójica victoria‘».[8]

Reparemos en la fecha: 1988. A fines de 1987, un levantamiento palestino, porque ya no podían soportar el aplastamiento sufrido por la ocupación sionista, y la gota que derramó el vaso: la muerte de 4 trabajadores palestinos atropellados por un camión militar. Se la llamó la “intifada de las piedras” porque ése fue el símbolo y el arma de los desposeídos y humillados.

Y Elkana vio, sin duda, que la respuesta no fue la de una sociedad civil. Con policía, por ejemplo. Sino de un ejército. El Ejército “de Defensa” de Israel empleó balas de plomo desde el primer momento. Y los heridos eran mayoritariamente de la cintura hacia arriba. A matar. Y a combatir a los niños que apedreaban quebrándoles los huesos de los brazos.

Elkana, como Evron, como Shahak, sintieron que el camino emprendido por Israel generaba “actitudes nazis”.

Pero eso está erradicado del universo de Yad Vashem. De la cabeza de B. Netanyahu.

Y el 23 de enero de 2020 se reúnen representantes de unos cuantos estados, incluso algunos que se pretenden democráticos, para cohonestar esta defección intelectual, ética y política.  

 

[1]  Esto dicho, no como adjetivo sino como descripción objetiva, histórica, de la raíz ideológica del partido gobernante israelí, dirigido hoy por Beniamin Netanyahu.

[2]  Vejo deudor político-policial de Israel en la década de los ’80, pero antes, podríamos considerar a Guatemala acreedor de Israel por cuanto su voto –como el de Uruguay− fue decisivo para habilitar y dar una fachada legal a la arremetida sionista contra Palestina.

[3] International Holocaust Remembrance Alliance; un aparato mediático de la compleja y enorme red de apoyo al Estado de Israel que goza de una serie de relaciones y contactos de alcance occidental, intercontinental, con otras organizaciones internacionales, sionistas o judías, que amplían inconmesurablemente su huella en los asuntos humanos; Anti-Defamation League (Liga Antidifamación del Pueblo Judío [sic]); Congreso Judío Mundial; AIPAC, The American Israel Public Affairs Committee (¡autodefinido como America’s Pro Israel Lobby!);  Yad Vashem (The World Holocaust Remembrance Center; el Centro Simon Wiesenthal; la Agencia Judía (que tuvo mucha relevancia en el proceso de llegada de judíos a Palestina/Israel), para mencionar sólo las más conocidas.

[4]  Como lo hizo, públicamente, en Montevideo, Uruguay, noviembre 2018.

[5]  THE HOLOCAUST INDUSTRY, Verso, Nueva York, 2000.

[6]  Aunque las referencias de Ilan Pappé lo datan de 1980, en internet pude encontrar únicamente una reimpresión de noviembre 1983, Encuentro Islamo-cristiano, Madrid.

[7] Ilan Pappé, Idea de Israel, 2015 [escrito en el exilio a que el historiador judío se vio precisado a ampararse].

[8]  Ibídem.

Publicado en Destrozando el sentido común, EE.UU., Medios de incomunicación de masas, Palestinos / israelíes

¿Terrorismo terrorista o terrorismo democrático?

Publicada el 07/12/2019 - 09/12/2019 por ulises

por LUIS E. SABINI FERNÁNDEZ

¿Por qué un estado terrorista puede ocupar los titulares de la prensa “seria” pidiendo encasillar como terrorista a un contendiente suyo?

Suena bizarro.

Sin embargo es lo habitual y la ONU ha preservado ese esquizocomportamiento por décadas.

A las manifestaciones pacíficas, sin armas, que los habitantes de la Franja de Gaza vienen haciendo desde el 30 de marzo de 2018, conmemorando los 70 años de la expulsión en 1948 mediante terror, violaciones y asesinatos (de un territorio milenariamente suyo), el Estado de Israel ha retomado, una  vez más, su poder terrorista: mediante francotiradores cómodamente instalados, ha cosechado más de 200 muertos y unos 8000 heridos (las más de las veces con heridas irrecuperables por varias razones, entre ellas porque los francotiradores juegan al blanco con los cuerpos palestinos, generando daños irrecuperables). Dichas manifestaciones han arrojado hasta ahora cero muerto israelí, cero herido, con lo cual “la explicación” de las armas autotituladas ”de Defensa” israelí de que actúan combatiendo al terrorismo deviene una burda mentira digna de los regímenes políticos más execrables.

Tengamos en cuenta que la población de la Franja de Gaza ronda el millón tres cuartos. Si lo ponderamos demográficamente en “uruguayo” tendríamos que hablar, proporcionalmente, de unos 400 muertos y 16 mil heridos. En año y medio. Y en “argentino” estaríamos hablando, como quien oye llover, de más de 5000 muertos y cien mil heridos. En un año y medio de marchas pacíficas. Leyó bien. Ni un policía israelí rasguñado. “Saben” conservar la distancia.

Esto se repite desde 1948 y antes, con diferencias en las reacciones palestinas. En rigor, desde la implantación sionista, que no judía, en Palestina, desde el 1900, aproximadamente.  Una implantación violenta, que tuvo su primera víctima entre judíos, no sionistas.

Una comunidad judía había convivido pacíficamente con la mayoría musulmana y otra minoría cristiana, desde tiempo inmemorial en Palestina. Esos judíos fueron designados como el Antiguo Yishuv cuando arriban los sionistas que se definirán como el Nuevo Yishuv.

Por poco tiempo, porque los sionistas no admiten competencia. Ni externa, por sus rasgos fascistas, ni mucho menos interna, por sus pretensiones absolutistas. Así que cuando dan la orden a los judíos palestinos de cortar todo vínculo con árabes y musulmanes, brota cierta resistencia en el Antiguo Yishuv que había convivido  desde mucho tiempo atrás con las otras comunidades religiosas. Cuando un poeta judío, Jakob de Haan, referente de muchos judíos allí instalados, resiste la orden de no tener ya contacto con los árabes, y sigue actuando como lo había hecho siempre, un comando sionista lo asesina a sangre fría, con pretensiones pedagógicas, sin duda. Haganah, año 1924.

Un régimen, el israelí que, empeñado en vaciar, vencer, borrar, eliminar a quienes vivieron por milenios en Palestina ha envilecido el suelo, el mar. Ha fabricado carreteras modernas y ágiles para israelíes y caminos decrépitos para palestinos, lo mismo con la medicina, la alimentación –miles de olivos centenarios arrancados por el ejército israelí−, la edificación ¡y el agua! Cinco o seis veces más por habitante israelí que palestino. Con la diferencia cualitativa entre agua potable y agua pestilente, por añadidura.

Los niños palestinos tienen cada vez más, cada vez más niños, terrores nocturnos, tendencias suicidas. Fruto del trato que reciben. Basta ver la desolación de calles, casas, mercados palestinos, las ruinas que quedan de ello, tan a menudo arrasados,  bombardeados.

Esto viene de décadas, pero no existen casi preguntas siquiera al estado miembro Israel en la ONU.  Todo tolerado bajo el chantaje de no ser considerado antisemita criticando a Israel. Como si no hubiera, ¡afortunadamente hay! judíos antisionistas.

Pero la impunidad es mucho más que esta penosa complicidad generalizada. Israel plantea la lucha “contra el terrorismo internacional” (¿tal vez eso exceptúe el terrorismo nacional israelí? Pero no, porque a la vez el Estado de Israel ha cooperado y coopera y muy activamente con armas y entrenamiento con diversos regímenes terroristas, como en la década del ’80 con diversas dictaduras centraomericanas, o más recientemente con estados terroristas como Arabia Saudita).

Veamos un ejemplo de esta proceder israeli contra el terror (ajeno): para ir marcándole la cancha al próximo gobierno de los Fernández en Argentina, los alfiles diplomáticos israelíes le reclaman al nuevo gobierno que conserve la tipificación de terrorista que hiciera el gobierno de Macri para Hezbolah, una agrupación política libanesa, perfectamente legal en El Líbano, que cuenta con el problemático antecedente de haber expulsado tropas israelíes que ocupaban El Líbano a principios de este siglo. Pecado inolvidable para la memoria sionista, que me hace pensar que lo de terrorista es el sambenito que mejor escamotea los verdaderos motivos para el resentimiento y la condena.

Pero no incursionemos en la política intervencionista israelí mediante cabildeo o lobby; volvamos a nuestro punto nodal; la pregunta es cómo se puede condenar el terrorismo cuando a la vez se lo ejerce.

Claro que son dos terrorismos distintos, e incluso habría que probar que lo son. El caso israelí, apenas contando víctimas, entiendo que quedan pocas dudas.

La pregunta entonces es qué criterios, qué definiciones de “terrorismo” emplea la ONU. Con cualquier definición de terror y de terrorismo que se emplee, queda en pie la impunidad de un gobierno como el israelí, para matar a centenares y herir a miles de población autóctona desarmada. Una y otra vez. Y que nadie diga, institucionalmente, nada. Porque el dictador filipino sale a la calle a matar personalmente narcotraficantes y/o drogadictos y existe alguna condena, y cuando en Colombia o México se mata decenas, centenares de luchadores civiles o ambientales, se trata de enormes redes de paramilitares  o redes que ocultan su origen y procedencia, con lo cual una critica al estado respectivo es más ardua, y cuando en Bolivia es el mismo estado con Evo desalojado de la presidencia el que desencadena una matanza de indígenas al mejor estilo de “La Conquista de América”, surgen voces críticas. Pero en Israel, si bien mucha de la violencia es “particular” (de los colonos, a su vez promovidos y protegidos por el Estado de Israel), son en general los cuerpos represivos institucionales los que diezman, hieren y matan en la mayoría de los casos.

Por eso el silencio internacional es ensordecedor. Y habla de una miseria moral, política muy generalizada. En estado de metástasis.*

 

 

Publicado en Medios de incomunicación de masas, Palestinos / israelíes, Para salir del repollo, Poder

Israelíes y el circo romano… remozado

Publicada el 31/10/2019 por ulises

por LUIS E. SABINI FERNÁNDEZ

El  cineasta israelí Avi Mograbi ha hecho un documental, Venganza por uno de mis dos ojos,  en que da cuenta de ciertas trasposiciones históricas, por cierto inesperadas. 

La Biblia suele ser una retahíla de relatos sobre la opresión sufrida por judíos y a la vez, de triunfos judíos sobre pueblos aledaños, amparados en la protección divina.

Mograbi examina el culto actual (la película es de 2005) en Israel a Sansón, y otros cultos del relato sionista actual.

Sansón, cegado  mediante torturas de filisteos, le pide a su dios que le permita siquiera venganza por uno de sus ojos.

Mograbi observa el proceso de instalación romana en el país de los judíos, adueñándose de colinas, montando fuertes y erigiendo muros de separación…

Entonces se pregunta lúcidamente, quien lleva adelante ese mismo “programa” hoy; concluye que quienes hoy ejercen un dominio imperial sobre ese mismo territorio son… los judíos.

Una jugarreta de la historia. Quienes se suponen descendientes de aquellos judíos dominados por los romanos son ahora los que dominan del mismo modo, imperial, despótico, a los habitantes inmemoriales de ese territorio; los palestinos.[1]

El ejercicio colonial e imperial que caracteriza al moderno Estado de Israel presenta una serie de constantes características de todo ejercicio de poder. Los sionistas hoy dominan todas las alturas y colinas palestinas y desde allí controlan el movimiento, la producción pastoril o agrícola, las rutas hipermodernas para sí e indignantemente destartaladas para palestinos; una muy estudiada discriminación y la maltrecha sobrevida de los palestinos despojados prácticamente de todo. De agua, en primer lugar. Y de dignidad, en primerísimo lugar. Y en su propia tierra.

Disponiendo de muchos medios materiales por su peculiar situación y poder entre las potencias planetarias (Israel controla prácticamente la política de EE. UU. y sus líderes, Sharon, Netanyahu, lo han proclamado abiertamente, por más que nuestros medios de incomunicación de masas lo ignoren a lo largo de décadas), los israelíes se dedican a diversos ejercicios y espectáculos: uno es el maltrato deliberado a los natives, que reciben plomo arteramente dosificado por cualquier acto de resistencia o protesta, incluso la más pacífica.[2]

Pero otros espectáculos reeditan uno glorificado por el imperio romano: el combate de gladiadores. Con los ajustes culturales de los tiempos; cierta dulcificación  en el destino de los gladiadores. Hoy no se los ejecuta sino que se los glorifica y retribuye con enormes estipendios. Así tenemos, ahora, para mediados de noviembre, un encuentro en la arena del fútbol:  el espectáculo de las selecciones argentina y uruguaya haciendo un amistoso para que el público israelí  –mientras sus soldados y policías estrangulan a la población palestina–,  disfrute de la lid futbolística.

No sabemos a cuánto asciende la recompensa por tal espectáculo porque Netanyahu y su séquito se cuidan muy bien de informar sobre la recompensa en danza y, como es de esperar, tampoco los gladiadores modelo siglo XXI quieren dar a conocer las muchas monedas que habrán de recibir.

Pero pensamos que tiene que ser  algo cuantioso porque hace apenas un año el presidente de la AFA, Asociación del Fútbol Argentino, Chiqui Tapia, rechazó airado tal envite. Entonces,  Lionel Messi entendió desagradable prestarse a semejante espectáculo cuando alguien mostró simbólicamente una camiseta 10 ensangrentada.

La camiseta parece  ensangrentarse con facilidad, si la memoria es tan corta…

[1]  Se impone un ajuste a semejante ilación. Los judíos sufrieron la ocupación de los romanos, hace unos dos mil años. Pero quienes en tiempos modernos –segunda mitad del siglo XIX– inician el movimiento de ocupación territorial, ya no sólo religiosa, de Palestina, no descienden de aquellos judíos invadidos por el Imperio Romano sino de una entidad judía que tomó mucho vuelo casi un milenio después y que se la suele denominar imperio jázaro. Los jázaros, judíos conversos establecidos entre el Mar Negro y el Mar Caspio alrededor del primer milenio cristiano, serán los que se esparcirán por Rusia y Europa Oriental en siglos siguientes. Desde allí se constituirá en tiempos modernos el llamado movimiento sionista, planteándose la colonización de “la tierra sagrada”, que paradójicamente, nunca conocieran.

Ese eslabón es el que explica las muy marcadas diferencias genotípicas entre judíos; los mizrahíes tan similares a los árabes; los askenazíes, descendientes de los jázaros, tan similares a razas caucásicas.

Durante los tiempos en que el judaísmo fue proselitista se desarrollaron otras ramas menores de la judería, como una característica del África negra: los falashas etíopes. Estas diversas etnicidades han generado conflictos en la constitución de la muy europea, blanca, racista, occidental(ista) Israel.

[2]  Ante las manifestaciones palestinas reclamando el consagrado por la ONU derecho de retorno –la primera el 30 de marzo de 2018–, francotiradores apostados han estado hiriendo a miles de manifestantes y matando a centenares. Hubo una directiva para disparar a los muslos de los manifestantes, pero los mandos israelíes verificaron que se provocaban más muertes de las esperadas por hemorragias incontrolables o dificultades posoperatorias. Y el designio era postrar a los palestinos no asesinarlos directamente. Entonces, el mando militar cambió la consigna: disparar tranquila y certeramente a los tobillos, no a los muslos. Se consigue así cuerpos paralizados e inermes pero todavía vivos. Satisfactorio, para el despiadado e hipercerebral ejercicio de poder de Israel.

Publicado en Medios de incomunicación de masas, Palestinos / israelíes

Franja de Gaza: ¿víctimas o terroristas?

Publicada el 23/10/2019 por ulises

EL JARDÌN (INFERNAL) DE SENDEROS QUE SE BIFURCAN

por Luis E. Sabini Fernández

A fines de 2008, y hasta avanzado el año 2009, Israel desencadenó una operación militar, por tierra, mar y aire contra la Franja de Gaza, que bautizó, sintomáticamente, “Plomo fundido”. Se despedazaron mediante bombas desde aviones o disparos de tanques, edificios de habitación e instalaciones de todo tipo, sanitarias, hospitalarias, energéticas, de depuración, caminería, aeropuerto, puertos y muelles, matando a miles de habitantes, hombres, mujeres, niños, y dejando un saldo de varios miles de heridos (algunos baldados de por vida), otro alto porcentaje de población sin techo ni medios de subsistencia… “La Misión de Investigación de la ONU sobre el Conflicto de Gaza, concluyó su informe, conocido como ‘Informe Goldstone’, aseverando que la campaña militar israelí fue «un ataque deliberadamente desproporcionado, diseñado para castigar, humillar y aterrar a la población civil, para disminuir radicalmente su capacidad económica tanto de trabajar como de sustento, y para imponer una creciente sensación de dependencia y vulnerabilidad». También califica el prolongado bloqueo económico impuesto por Israel contra Gaza de ‘castigo colectivo’ contra la población.” [1]

Y el artículo que escribiera al respecto Julio María Sanguinetti, dos veces presidente electo de la República Oriental del Uruguay, se titula: “La cuestión es el fanatismo” (LN, Buenos Aires, 23 feb. 2009). ¿Se refiere a la causa de semejante daño? Ni pensarlo. Sería como ofender su sensibilidad demócrata y occidental.

Nos aclara casi al comienzo  que “con la conducción profética de Ben Gurión y, a partir de allí, ladrillo tras ladrillo [el estado judío] construyó un país próspero y también la única democracia en la región. Se trata de una sociedad pluralista”…. dejemos momentáneamente la monserga bíblica y crematística para transcribir una frase final de las suyas: “[…] Israel es el corazón de Occidente y la única frontera democrática en medio de un mar de dictaduras. Incluso es triste asumir, pero es verdad, que el único refugio de cierta racionalidad laica son los ejércitos (caso Egipto y Turquía).” Lo de triste, porque Sanguinetti sería civilista…

¿Qué cuestión entonces es la del fanatismo?

¿Niño judío muerde perro alemán? Este sentido del humor tal vez le sea ajeno. JMS nos va aclarando: “Israel no ha tenido desde aquellos lejanos días, ni siquiera una noche de sosiego. Seis guerras convencionales y dos ‘guerras santas’ (intifadas, ¡sic!) marcan una situación bélica apenas interrumpida por intervalos de tregua […] una ola de fundamentalismo religioso que es oficial en Irán […] con una siembra de odio contra Occidente y sus valores de la que los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Nueva York […] son expresión más que elocuente. […] Golda Meir  dijo que sólo tendrían paz con los árabes cuando las madres musulmanas quisieran a sus hijos más que lo que odian a los nuestros.”

Ya está todo redondito. Lo laico y valioso en el mundo musulmán se asienta en los militares; Israel no promueve guerras sino que se lo ataca e invade; la violencia con base religiosa surge de Irán, y esto oficialmente; los atentados a los 3 edificios neoyorquinos pulverizados el 11 de setiembre de 2001 son Made in Musulmanlandia y las madres musulmanas amamantan con leche de odio…  Y habrá que ver amor en las niñitas israelíes firmando alegremente bombas que caerán sobre palestinos…

Confrontemos esta sarta de miserias políticas, éticas e informativas con una aproximación a la realidad.

Escribe el físico investigador Denis Rancourt, en su momento catedrático de la Universidad de Ottawa, despedido por las autoridades universitarias aduciendo mal comportamiento en el otorgamiento de notas, aunque hay fuertes indicios que fue sencilla y brutalmente purgado por razones ideológicas (p. ej., se lo retiró del campus esposado):

“El Lobby de Israel tiene el papel de jefe del látigo del imperio militar-económico-financiero de los Estados Unidos, Imperio, para abreviar. Es decir, el lobby asegura la disciplina doctrinal entre los políticos, intelectuales y medios de comunicación occidentales, que estén alineados con los Estados Unidos, con respecto a la política del Imperio en el Medio Oriente. Me refiero a ‘intelectual’ en el sentido amplio de cualquier profesional que tenga influencia, y ‘medios’ en el sentido amplio de cualquiera que se comunica con los demás.

    ”El principal enfoque geopolítico del Imperio actualmente es el Medio Oriente, donde se dedica a prevenir activa y continuamente la liberación y la fusión de las naciones árabes, a fin de mantener el control del territorio y los recursos energéticos. Para lograr esto, la política principal del Imperio en el Medio Oriente es Israel, que está acusado de guerra continua y sabotaje contra todas las entidades del Medio Oriente que intentan independizarse del Imperio.

    ”Por lo tanto el Imperio, a través de Israel, se embarca en un proyecto cruel y asesino sin fin en el Medio Oriente y este desagradable proyecto debe venderse a las poblaciones de origen del Imperio, incluidos los gerentes y los ciudadanos comunes. Ése es el papel del lobby de Israel, vender a Israel y la carnicería continua y deliberada como aceptable e inevitable.

    ”Es por eso que el Lobby de Israel está activamente comprometido creando islamofobia, exagerando el antisemitismo, construyendo el recuerdo del holocausto nazi, reprimiendo la libertad académica, reprimiendo la libertad de prensa, ‘encontrando’ y persiguiendo a presuntos ‘terroristas'», en el desarrollo de leyes contra el discurso del ‘anti-odio’, en la promoción de lazos culturales con Israel, en el ataque a las asociaciones musulmanas, etc.

    ”Como tal, el trabajo del lobby de Israel incluye cientos de campañas en curso para intimidar, disciplinar, despedir y vilipendiar a académicos que se atreven a criticar a Israel o la política de EE.UU. en Medio Oriente. La lista de académicos excluidos y tomados como blancos es larga e incluye los conocidos casos de Joel Kovel, Ward Churchill, Norman Finkelstein, James Petras, Terri Ginsberg, William Robinson, David F. Noble, Steven Salaita, Iymen Chehade y muchos otros. Cuanto más amenaza un académico al lobby, más agresivo se torna el lobby […].” [2]

Bueno, ¿en qué quedamos? ¿provocan las guerras los irracionales musulmanes o la guerra constituye la columna vertebral del imperio para seguir disponiendo a su arbitrio de los bienes materiales que no tiene intramuros?

¿Quiénes son los terroristas?; ¿los habitantes de la Franja de Gaza despojados desde hace muchas décadas de sus medios de vida, invadidos, contaminados, hambreados, con un volumen de refugiados muy superior a sus dimensiones, sitiados por el llamado “Ejército de Defensa de Israel” empeñado en una política de ocupación y maltrato a los natives? ¿O el Estado de Israel y la estrategia de Oded Yinon (1981), de “divide y reinarás” sobre los países cercanos a Israel?

Siguiendo la estrategia de Ariel “El Carnicero” Sharon los sionistas evacuaron la Franja de Gaza: “Les vamos a hacer la vida imposible” añadió, y tras la evacuación de 5000 colonos el 5 octubre de 2005, esa misma noche enviaron aviones supersónicos a hacer vuelos rasantes nocturnos sobre las aldeas y poblaciones gazatíes logrando cosechar una epidemia de cuadros infantiles de terrores nocturnos, enuresis y oídos estallados; todo un “éxito” de tratamiento.

¿En qué quedamos? O Sanguinetti es un escriba desfachatado en sus juicios o Rancourt describe una realidad imaginaria, fruto de su magín. En lógica elemental, sabemos que dos enunciados tan categóricos y dispares no pueden ser ambos verdaderos. O los dos son falsos o uno es redondamente falso y el otro verdadero. Que el lector confronte fuentes, que lea los tramos de realidad que se le cuelan incluso a los medios de incomunicación de masas, en general controlados por el imperio, y veremos quiénes son los torturadores, de niños y mujeres, donde está la brutalización mejor vestida y más programada y el regodeo autosatisfecho, tan  característico de los que se sienten (y son en buena medida) dueños del mundo y sus verdades.

Los Julio M. Sanguinetti siguen encubriendo la sordidez sionista. Otros optamos por tratar de desnudarla.

[1]  Laura Morales, “A dos años de la masacre en la Franja de Gaza”, LEP, 3/12/2010.

[2]  Jonas E. Alexis y Michael Cangemi, “Alfred Lilienthal y otros lucharon contra la mafia jázara”, Veterans Today, publicado en castellano, rebelión.org, 6 oct. 2019.

Publicado en Centro / periferia, General, Medios de incomunicación de masas, Palestinos / israelíes, Poder mundializado

Mentiras y medios: auge de la mentira como «verdad objetiva»

Publicada el 04/08/2019 - 06/08/2019 por ulises

por Luis E. Sabini Fernández –

Nota previa.

El abordaje que aquí presento fue hecho desconociendo los alcances institucionales y organizacionales de la red verificado.uy. Indudablemente amplios.

Lo que presento adquiere, impensadamente, una gravedad mayor puesto que, de  acuerdo con mi punto de vista, la falta de lógica, los recursos formales para invalidar ciertas críticas, adquieren aun mayor gravedad, por la amplitud de su alcance.

Algo que señalo en la nota, “una presunta representantividad presentada como amplísima”  ha resultado equivocado, por cuanto verificado.uy tendría esa amplísima representatividad.

Lo que queda en pie, en cambio, es el análisis del comunicado: sostener que no hay despojo, por ejemplo, a la patria potestad, y a renglón seguido confundirla con una apropiación judicial de decisiones sobre menores.    

Dado que la nota no sólo tiene el auspicio de todas las universidades existentes en el Uruguay, de buena parte de la estructura mediática del país y de una serie de instituciones nacionales y extranjeras muy relevantes, entiendo que es importante radicar el texto por mí analizado entre quienes figuran como autores y/o editores. Esta nota, entonces, alude al texto escrito por Brurno Scelza, Juan I. Berro y Albano Bello. Que habría contado con la edición de Ana Matyszczyk, Nausicaa Palomeque y Ana L. Pérez. Titulado “Es falso que los menores de edad pueden cambiar de sexo sin autorización de sus padres”.

Con la irrupción electrónica y mediática de los trolls, se ha generalizado una modalidad canalla que ya era característica en la prensa escrita, oral y televisiva, pero que parece ahora arreciar.

Me refiero a la modalidad de negar lo evidente, pero haciéndolo con pretensión documental.

Ante la fiebre mediática en que nos encontramos, cierto periodismo crítico y/o de investigación ha ido montando, afortunadamente y como expresión de resistencia, sitios como wikileaks o chequeado.com para desentrañar escamoteos o analizar fake news. A la vez, surgen sitios dedicados a propagar determinados mensajes, por ejemplo “la revolución de género”, pero no bajo bandera militante, tradicional, aquella por la cual los socialistas defienden ideas socialistas, los conservadores ideas conservadoras, los veganos ideas veganas, sino ubicándose en un lugar supuestamente neutral y objetivo desde el cual se presume que desmontan mentiras.

Dos rasgos característicos: el ya anunciado de control e invocada objetividad y otro; una presunta representatividad presentada como amplísima.

Tal parece ser el caso de Verificado.uy, un sitio-e uruguayo que se presenta como compuesto por una coalición muy amplia de medios de comunicación, que abarcan desde los más tradicionales de la derecha democrática hasta expresiones de un progresismo  fuerte y de medios críticos; que cuenta también con el apoyo o auspicio de las cuatro universidades que actúan hoy en nuestro país (la de la República −la única pública−, la de Montevideo, de origen hispano, la Universidad Católica del Uruguay, de digna actuación durante la dictadura, 1973-1985 y la ORT, del Estado de Israel). Cuenta además con apoyo de organizaciones de la sociedad civil tanto del país como ajenas, como la británica First Draft (tramitando al parecer su establecimiento en EE.UU.) 

Es tanta su representatiivad que bien podríamos decir que algo que representa a todo, no representa a nadie (salvo, obviamente, a sí mismo).

Para “afrontar el problema de la desinformación”, como reza entre sus objetivos.

Vayamos a su comunicado del 25 julio ppdo. Una suerte de comunicado, apodíctico: “Es falso que los menores de edad puedan cambiar de sexo sin autorización de sus padres”. Verificado.uy nos está advirtiendo que no hay cambio de sexo (¿o de género?) sin autorización de sus padres.

Bien, vayamos buscando las pruebas que dicen esgrimir.

A mediados de ese mismo mes, quienes están tratando de juntar firmas para derogar la Ley Integral de Personas Trans, aprobada por el Poder Legislativo uruguayo en octubre de 2018, habrían sostenido que la ley en cuestión elimina la patria potestad y en general el derecho y la obligación de los padres a resolver lo mejor para sus hijos menores de edad.

Verificado.uy niega esa preocupación. Cita el comunicado crítico a la ley aprobada: «que el artículo 6 de la norma “permite el cambio de sexo y de nombre en documentos identificatorios a menores, éstos aún sin consentimiento de sus padres [sic], violando el instituto de la patria potestad reconocido por nuestro ordenamiento jurídico”. Pero esta afirmación es inexacta.»

»Lo que el artículo precisa es que en el caso de que los menores de edad no cuenten con el aval de sus representantes legales, se debe recurrir a los artículos 110 del Código Civil, al 404 del Código General del Proceso y a los artículos 8 y 11 bis de la ley 17.823. En ellos se detalla el procedimiento que debe transitar el interesado para que un juez sea quien defina los pasos a seguir. La Justicia es, en última instancia, la encargada de aprobar o denegar el cambio de sexo y/o nombre.». Hasta aquí, la cita de los citantes.

¿Acaso los padres son los que deciden? ¡No, los jueces, lo acaban de decir ellos! Queda claro que los progenitores pierden el derecho a la patria potestad, pese a la aserveración en contrario. Porque lo que ahora necesita el menor que ha encontrado atractivo o “de onda” un cambio de sexo, ups, perdón, de género, es un juez sensible a su demanda.

Por la misma razón por la cual hoy, a los refractarios a la fiebre de género se les hace casi imposible ejercer el derecho democrático de plebiscitar esa ley, porque es casi imposible alcanzar el 25% del electorado, para colmo en poco tiempo, a los progenitores se les hará difícil enfrentar dicha ley.

Así como “la ley de género” salió fácilmente aprobada por 62 legisladores, tan sensibles a las presiones que no llevan el calificativo de presiones, los jueces van a ceder, en la mayoría de los casos, a “clamores populares”, de defensa de la identidad, de defensa de derechos individuales “a decidir sobre mi cuerpo” y otras consignas hoy muy actuales.

Toda una fraseología que parece ampliar nuestra libertad. Y que en realidad es solo una afirmación narcisista en una sociedad con una galopante crisis de vínculos, cada vez más cibernéticos, que van haciendo cada vez más arduo tener vinculaciones directas. Como son, o han sido, por ejemplo, a lo largo de la historia, la pareja humana, el amor a los hijos.

Como acabamos de verificar, Verificado.uy no trepida en negar críticas sin embargo pertinentes y procura hacerlo mediante enunciados demoledores y “definitivos”.

No es la única cita tramposa. El comunicado comienza citando un texto aparecido en Facebook el 13 jul 2019: “afirma que la Ley Integral para las Personas Trans autoriza a los menores de edad a iniciar procedimientos quirúrgicos para cambiar su sexo biológico de forma gratuita y sin el aval de sus padres, y les otorga, además, la libertad para modificar su nombre. Esta información, que hasta el martes 23 fue compartida más de 1500 veces, es falsa.”

Más abajo, martilla con el mismo argumento:

Comenta: «que el artículo 21 de la norma “habilita intervenciones quirúrgicas de cambio de sexo a menores de edad”. Eso es falso. La ley es inequívoca: “Para que las personas menores de dieciocho años accedan a intervenciones quirúrgicas genitales irreversibles con el fin de adecuar su cuerpo a su identidad de género, la autorización o la anuencia de los representantes legales será de precepto”, dice su articulado.

»El término “precepto” significa, según la Real Academia Española, “mandato u orden que el superior hace observar y guardar al inferior o súbdito” [vocabulario ideológicamente llamativo]. Por lo tanto, es obligatorio e imprescindible que el menor que desee operarse el sexo cuente con el consentimiento de sus padres o responsables legales.” »

Estamos ante la misma estratagema: si los padres se niegan, el menor puede recurrir al juez. Que, dados los vientos “dominantes” tenderá mucho más a conceder que a negar “los avances de género”.

Vemos que lo que es falso es el enunciado de que el menor depende de sus progenitores cuando la Ley Trans los hace depender de jueces.

Verificado.uy resuella por la herida por otra formulación de los críticos a la ley de marras: «la ley “prioriza el acceso a la educación, cultura, empleo, becas, viviendas, entre otros a un sector de la sociedad [trans] en detrimento de otros que también son vulnerables”. Esta afirmación no es chequeable.

»Considerar que una norma beneficia a un sector de la población sobre otro es un concepto sujeto a la interpretación del autor del posteo. Objetivamente, esa afirmación no se expresa en ningún punto de la ley trans. Idéntica cuestión ocurre con el uso del término “vulnerables”.»

¿Por qué dicen los críticos a la Ley Integral de Personas Trans que se les da prioridad a dichas personas en detrimento de otras? Por una sencilla razón: porque dicha ley asegura porcentajes, cupos en distintas áreas, laborales, por ejemplo, para personas trans. El cálculo en sencillo: si una población X constituye, digamos, el 1% de la población general y el cupo asignado para la población X es del 2%, entonces hay un doble de prioridad de acceso para dicho grupo… en detrimento de otros.

Significativamente, Verificado.uy parrafea sobre el tema pero no cita el texto de la ley. Habla de subjetividades, pero no menciona los porcentajes.

Verificado.uy emplea el mismo método para negar que la ley otorgue gratuidad a los tratamientos de hormonización, quirúrgicos y los consiguientes maltratos corporales, pero veamos: «el artículo nunca establece la gratuidad de esos procesos, sino que se afirma que “toda persona trans tiene derecho a una atención integral para adecuar su cuerpo a su identidad de género”, conforme a los postulados que se determinan en el artículo 45 de la ley que dio creación al Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), en 2007.»

El texto de Verificado.uy prosigue: «El Ministerio de Salud Pública (MSP) es el encargado de definir cuáles son los tratamientos que los prestadores de salud están obligados a ofrecer de manera gratuita [negritas nuestras]. No es necesaria ninguna ley adicional para que el ministerio defina nuevas prestaciones básicas que las mutualistas y servicios de salud deben brindar sin costo a sus usuarios. Por lo tanto, la Ley Trans no define la gratuidad de los tratamientos. El que sí lo hace es el Ministerio de Salud Pública a través de la ley que creó el Sistema Nacional Integrado de Salud.»

¿En qué quedamos? ¿Hay gratuidad? Y la hay. ¿Por qué se la niega cuando la ley en cuestión ha establecido nuevas causas de tratamiento?

En resumen, vemos llegar una oleada militante con la voz de combate de que no son militantes, presentándose como administradores de la verdad; en suma, nuestros salvadores.

Como dice un viejo adagio: ‘dios nos salve de los salvadores, porque aquí los salvados son los únicos crucificados y los salvadores, los únicos que se salvan.’ ◊

Publicado en Medios de incomunicación de masas, Uruguay

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